
La dama pálida siempre esconde sus jugadas. Se la toma por cruel, caprichosa, terrible...
Pero es divertida, y no hay nada que la entretenga más, que una buena partida...
Revisa tus bolsillos, pues siempre perderás ante ella, y siempre te harán falta dos monedas para quedar saldada la deuda.
¡Bon Voyage!
0 ditos:
Publicar un comentario en la entrada